está dentro de vosotros,
en las profundas cloacas
y en sus monstruos,
ellas forman un camino
de ponzoña, cinismo, odio,
diabólica mansedumbre...
El triunfo mundano del tóxico
rufián, villano y urbano,
que se corroe en su lodo...
Pero hay en las entrañas del Reino de los Hielos
oro...
Jesús María Bustelo Acevedo